Algunos escombros quedan mi mirada llena de lugares baldios. Me voy lejos, hacia el centro de mi corazón si es necesaria, es un largo viaje, temo a la vacuidad, o a que el tryecto no sea tan largo como quiero, derramo lágrimas y antiguos sollozos producen un sonido, no como una nota de piano disonante, mas bien como un rugido, un graznido debil, como la de un ave maltrecha, me llora el alma.
Siento los labios de la soledad recorriendo mi espalda, vuelvo como un hijo prodigo que dilapido los bienes del alma, la sabiduria acuñada, el acervo que sólo se acumula con el silencio, con las palabras que solo nosotros escuchamos, la lluvia de un tormenta interior, que rebalza los caudales del espiritu propio. No soy el primero que ve en el amor una salida, no soy culpable de ningun delito, o quisas si por el de amar, y por querer amor, no es punible, no se puede odiar al corazon por funcionar como está hecho, de emociones, no me arrepiento por querer y por sufrir, por esconder del resto, mi rostro deshecho, palido y los ojos extensos prontos a abrir las exclusas del llanto, y dejar fluir esta inmensa fuerza creadora y destructiva, esta expiacion, esta respiracion fuerte y agitada. Me miran, ven que estoy triste, es que hoy he perdido. Si me pusiera a contar cuantas veces se me a roto el corazón, presumiria que su estado natural es el de ser escombros, ruinas de una antigua civilizacion que fué saqueda por bárbaros, por espiritus... sin embargo es la consecuencia de la confianza, de la entrega. Yo, un guardian, un celoso del alma trascendente, de la superación, de la lectura ,de la música.... del arte, de la pureza yo, he perdido hoy, esta es la oportunidad que temia, mi corazon no volverá a regenerarse, y yo lo sabía, entrgue quisas la última esperanza en convertir esta alma en un iluminati.... ahora solo la soledad, la obscuridad y la vacuidad..... hermanas mías, me visitan tan temprano, yo aun soy joven, sin embargo las amo .... no renuncien a mi, por que yo no volveré a alejarme jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario